|
GLOSA DE UNA MÚSICA TRISTE
Andrés Castro Ríos 1942-2006
Un poeta se va. Se han ido tantos.
Otro vendrá, igual de pasajero
y más doloroso que el olvido.
Un poema es pájaro viajero
que, roto el nido en el ruinoso alero,
en otro alero reconstruye el nido.
¿El último poeta? El primero.
Mientras más torturado y abatido,
el fantasmal humano es sempiterno.
Tras de cada morir hay un regreso.
De cada cuerpo abatido y sembrado
triunfa el anonimato de los huesos.
¿Un poeta se fue? Ya vendrán otros.
Todos y cada uno partiremos.
envio alfredo villanueva collado
|